Cuántos clientes se guardan tu tarjeta de fidelización el primer mes
Imagina que Nuria pone una tarjeta de fidelización en su brunch un lunes. Cuatro semanas después mira cuántos clientes se la han guardado en el móvil: 18. ¿Es mucho o es poco?
Para que tenga con qué compararlo, hemos mirado el primer mes de los negocios que usan FIU. Y lo que más le interesa a Nuria no es cuántas tarjetas tiene, sino cuántos de esos clientes le van a volver con ella.
Cuántos clientes se guardan la tarjeta el primer mes
La mitad de los negocios no pasa de 41 tarjetas guardadas en su primer mes. Por arriba, hay negocios con 255 y con 209.
Y mientras escribimos esto, hay negocios en su mes de prueba que llevan 436, 151 y 94, sin haber llegado todavía a los 30 días.
Con 18, Nuria está por debajo de la mitad. Lo que eso significa para ella se ve en la siguiente cifra.
Por debajo de 30, casi nadie vuelve con la tarjeta
En los negocios que no llegaron a 30 tarjetas en su primer mes, la mitad no ha visto volver a ningún cliente con ella, y casi ninguno pasa de tres.
Entre 30 y 90 tarjetas, la mitad ha visto volver a 25 clientes o más. Con 90 o más, a más de 46.
Con pocas tarjetas, pocas veces vuelve alguien a enseñarla en caja, y es fácil dejar de preguntar por ella. Nuria, con 18, está en el primer grupo: si sigue igual, casi ningún cliente le va a volver con la tarjeta.
Lo que hacen los negocios que pasan de 100
No es el tipo de negocio. Entre los de arriba hay una crepería, dos cafeterías y un açaí. Tampoco es la tarjeta, que es la misma para todos.
Lo que tienen en común es que tienen ganas. A cada cliente que pasa por caja le preguntan "¿tienes la tarjeta?", todos los días, y no solo cuando se acuerdan o cuando hay poca gente.
Qué hacer mañana para llegar a 30
- Pregunta a todos al cobrar. "¿Tienes la tarjeta?" Si dice que no: "Escanea este QR y te pongo el sello de hoy." Si la frase es siempre la misma, sale sola.
- Que pregunte quien cobra, sea quien sea. Si solo pregunta el dueño, el día que no está no pregunta nadie. En hora punta, la tarjeta la pide siempre quien está en caja.
- El cartel con el QR, junto a la caja. Es donde el cliente espera con el móvil en la mano, no en la puerta.
- Ponte un número. 30 clientes en un mes es uno al día. Si a final de la primera semana no llevas unos siete, hay clientes que se están yendo sin que nadie les pregunte.
Si no llegas a 30, tienes otro mes
Nuria no tiene que esperar a que acabe el mes para cambiar: puede empezar a preguntar a todos mañana mismo.
Y si aun así se queda por debajo, no pierde nada por haberlo probado. En FIU, si en tu primer mes no llegas a 30 clientes con la tarjeta, te regalamos otro mes, sin que tengas que pedirlo, para que lo intentes preguntando a todos.
Guardarse la tarjeta todavía no es volver: en el primer año, casi la mitad de las tarjetas no se volvió a usar después del primer día. Pero sin tarjeta guardada no hay segunda visita, y todo lo que hace que un cliente vuelva empieza por ahí.
La tarjeta es la misma para todos los negocios. Lo que cambia es cuántas veces al día alguien pregunta: "¿Tienes la tarjeta?".