Heladerías
La tarjeta de tu heladería, y un motivo para que vuelvan en mayo
En julio hay cola. El problema es enero, y sobre todo la primavera siguiente, cuando tu clientela de verano ya no se acuerda de ti. La tarjeta en el móvil mantiene ese vínculo abierto todo el año.
Así quedaría la tuya
Un ejemplo de cómo se vería en el móvil de tu cliente. Tú eliges el logo, los colores, el icono del sello, cuántos hacen falta y qué se lleva al completarla.
La estacionalidad no es un problema de ventas, es de memoria
Tu cliente no deja de querer tu helado en noviembre. Simplemente deja de pensar en ti. Y como el vínculo con un negocio se sostiene sobre la repetición, cuatro o cinco meses sin pisar el local bastan para que se rompa del todo.
El resultado es que cada primavera empiezas casi de cero: los clientes que tanto te costó ganar vuelven a estar en el mercado, comparando, abiertos a probar lo que sea. Compites por ellos en igualdad con cualquier local nuevo, habiendo pagado ya una vez por conseguirlos.
Una tarjeta de papel guardada en un cajón en octubre está olvidada en noviembre. Una tarjeta en el móvil sigue ahí, y esto es lo importante, te deja un canal para hablarle a alguien que hace dos meses que no viene.
Los sellos no caducan en septiembre
El cliente que acabó el verano con cinco de ocho vuelve en mayo y sigue teniendo cinco. Ese saldo pendiente es en sí mismo un motivo para volver.
Un aviso en temporada baja
Que sigues abierto, que hay producto de invierno, o que le quedan tres sellos. Uno al mes basta: cuatro vacíos hacen que borre la tarjeta.
La campaña de reapertura
Cuando vuelve el calor, un aviso con algo que caduca reactiva de golpe a toda tu clientela del año anterior antes de que prueben otra.
Sin pedirle ningún dato
El canal es la propia tarjeta que él guardó, así que no necesitas su teléfono ni su correo ni lidiar con protección de datos.
Cuántos sellos poner y qué regalar
Unos 8. Como la frecuencia se concentra en tres o cuatro meses, con ocho el cliente de verano completa y canja dentro de la propia temporada, que es cuando el hábito se refuerza. Con doce, muchos se quedan a medias en septiembre y esa tarjeta a medio llenar ya no motiva.
Sobre la recompensa, el producto entero: un helado o un combo. Con un ticket de cuatro a siete euros, el valor que percibe el cliente es alto y lo que te cuesta a ti es bajo. Más en qué recompensa poner en tu tarjeta.
¿Prefieres que te lo digamos nosotros? Cuatro preguntas sobre tu negocio y te decimos cuántos sellos poner y qué recompensa encaja.
Ver qué me encajaCómo funciona en tu heladería
- 1
Creas tu tarjeta
Eliges cuántos sellos hacen falta y qué se lleva el cliente. Le pones tu logo y tus colores. Menos de cinco minutos.
- 2
Pones el QR en el mostrador
Los clientes lo escanean solos mientras esperan, que en verano es justo cuando hay tiempo muerto en la cola.
- 3
Sumas el sello en cada visita
Escaneas el QR de su tarjeta desde la app. Cinco segundos, sin frenar la cola de agosto.
- 4
Le escribes en invierno
Cuando bajan las visitas, un aviso puntual a su tarjeta mantiene el vínculo hasta la temporada siguiente.
¿Cuánto cuesta?
El primer mes es gratis y no hace falta meter tarjeta. Lo tienes todo en planes y precios.
La cuenta en un negocio de temporada se hace distinto: no la mires contra el mes flojo, mírala contra lo que vale llegar a la primavera con tu clientela intacta en vez de tener que reconquistarla.
Preguntas frecuentes
¿Tiene sentido si solo facturo de verdad cuatro meses al año?
Precisamente por eso. Lo caro de la estacionalidad no es el invierno flojo, es llegar cada primavera con la clientela a cero porque se ha olvidado de ti. La tarjeta te deja un canal abierto durante los meses fríos para que en cuanto apriete el calor vuelvan a ti y no a la que abrió enfrente.
¿Cuántos sellos debería pedir?
Unos 8. Como la frecuencia se concentra en temporada alta, con ese número el cliente de verano completa la tarjeta y canjea dentro de la propia temporada, que es cuando el hábito se refuerza. Si lo pones a 12, muchos se quedarán a medias en septiembre.
¿Puedo pausar el servicio en invierno para ahorrar?
Puedes, pero es justo cuando más te sirve. En invierno es cuando los avisos a la tarjeta hacen su trabajo: recordar que sigues abierto, que hay producto de temporada fría o que a alguien le quedan tres sellos. Pausarlo es renunciar a la única ventaja que tienes en temporada baja.
¿Cómo reactivo a toda mi clientela al empezar la temporada?
Con un aviso a la tarjeta cuando vuelve el calor, mejor con algo con fecha de caducidad, del tipo sello doble esta semana. Llega a todos los que guardaron la tarjeta el verano anterior y los reactiva antes de que prueben otra opción.
¿Mis clientes tienen que descargar una app?
No. Escanean tu QR con la cámara del móvil y la tarjeta se guarda en Apple Wallet o Google Wallet, que ya vienen en el teléfono. Sin descargas, sin cuenta y sin contraseña.
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