Açaí, poke y bubble tea

La tarjeta de sellos de tu local, en el móvil del cliente

Tu producto se copia en un mes. La relación con el cliente que ya confía en ti, no. La tarjeta es lo que hace que la próxima vez que le apetezca un bowl entre en tu local y no en el que abrió enfrente.

Así la ve tu cliente

La tarjeta real de PURAKAI, un local que usa FIU. Tú eliges tu logo, tus colores, el icono del sello, cuántos hacen falta y qué se lleva el cliente al completarla.

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Sellos

9 / 10

El cliente más fácil de enamorar y el más fácil de perder

Le encanta tu bowl, lo cuenta en redes, vuelve dos veces. Y al mes siguiente está haciendo cola en el local que ha abierto enfrente con un concepto casi idéntico. No es que le hayas fallado: es que en este sector hay quince alternativas parecidas a quinientos metros y probar es parte de la gracia.

Eso no pasa igual en una cafetería de barrio, donde el café de cada mañana no compite con nada. Aquí el producto se copia rápido. Lo que no se copia es que el cliente lleve seis sellos tuyos encima.

Ticket alto, recompensa que apetece

Con una cuenta de 8 a 14 euros puedes regalar el bowl entero sin que el margen se resienta, y esa recompensa sí mueve.

El momento de espera juega a favor

Mientras le montas el bowl, el cliente tiene las manos libres. Es el mejor momento para que escanee el cartel él solo, sin frenar la cola.

En Apple Wallet y Google Wallet

Se guarda donde lleva sus entradas. Ahí no se pierde, y esos monederos ya vienen en cualquier móvil.

Ves quién ha dejado de venir

En un sector con tanta alternativa cerca, el cliente no se va de golpe: primero espacia las visitas. Eso se ve en los datos antes de que sea tarde.

Cuántos sellos poner

Depende de dónde estés, más que de lo que vendas. En zona de oficinas, con clientes que pasan dos o tres veces por semana, 8 o 10 sellos se completan en menos de un mes y mantienen la motivación alta. En zona de paso o turística, con visitas más espaciadas, baja a 6 para que el cliente no pierda el hilo entre una y otra.

Lo desarrollamos entero, con las cuentas del sector, en fidelización para açaí, poke y bubble tea.

¿Prefieres que te lo digamos nosotros? Cuatro preguntas sobre tu negocio y te decimos cuántos sellos poner y qué recompensa encaja.

Ver qué me encaja

Cómo funciona en tu local

  1. 1

    Creas tu tarjeta

    Eliges cuántos sellos hacen falta y qué se lleva el cliente. Le pones tu logo y tus colores. Menos de cinco minutos.

  2. 2

    Pones el QR donde se espera

    Junto al punto de recogida funciona mejor que en caja: el cliente lo escanea mientras le montas el pedido.

  3. 3

    Sumas el sello en cada visita

    Escaneas el QR de su tarjeta desde la app y queda puesto al instante.

  4. 4

    Canjea su bowl

    Al completarla, te la enseña y se lo lleva. La tarjeta se reinicia y vuelve a empezar.

¿Cuánto cuesta?

El primer mes es gratis y no hace falta meter tarjeta. Lo tienes todo en planes y precios.

Con un ticket de 8 a 14 euros, una sola visita extra al mes cubre la cuota de sobra.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos sellos debería pedir?

Depende de cada cuánto vuelve tu cliente. En una zona de oficinas, donde alguien pasa dos o tres veces por semana, 8 o 10 sellos se completan en menos de un mes y funcionan bien. En una zona de paso o turística, con visitas más espaciadas, baja a 6 para que no pierda el hilo entre una y otra.

¿Sellos o puntos si vendo muchos toppings?

Sellos, salvo que la diferencia entre un bowl básico y uno cargado sea muy grande. El sello por visita es más simple de explicar en la barra, y en este sector el ticket suele moverse en un rango estrecho. Si vendes desde 6 hasta 20 euros según el montaje, entonces sí compensa mirar la tarjeta de puntos.

¿Qué recompensa funciona mejor?

El producto entero: un bowl, un vaso, un batido. Con un ticket de 8 a 14 euros, el cliente lo valora por lo que marca la carta y a ti te cuesta el coste de producción. Un descuento porcentual se recuerda mucho peor y además le enseña que tu precio real es otro.

¿Mis clientes tienen que descargar una app?

No. Escanean tu QR con la cámara del móvil y la tarjeta se guarda en Apple Wallet o Google Wallet, que ya vienen en el teléfono. Sin descargas, sin cuenta y sin contraseña.

¿Sirve si acabo de abrir?

Sí, y es cuando más rinde. Al abrir entra mucha gente a probar por curiosidad, y esa es justo la que se pierde si no le das un motivo para volver. Salir con la tarjeta desde el primer día convierte parte de esa curiosidad en clientela.

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