Cafeterías
La tarjeta de sellos de tu cafetería, en el móvil del cliente
El décimo café gratis de toda la vida, sin tarjetas de papel que se pierden. Tu cliente escanea el QR mientras espera su desayuno y ya tiene la tarjeta. Tú le sumas el sello en cinco segundos.
Así la ve tu cliente
La tarjeta real de MIMPI, una cafetería que usa FIU. Tú eliges tu logo, tus colores, el icono del sello, cuántos hacen falta y qué se lleva el cliente al completarla.
Por qué la cafetería es el mejor sitio para una tarjeta de sellos
De todos los negocios donde funciona la fidelización, la cafetería es el más fácil. Tu cliente ya viene, y viene seguido. No tienes que convencerle de nada nuevo: solo darle un motivo para que, cuando pase por delante de la cafetería de la esquina, siga andando hasta la tuya.
Y el ticket es parecido en cada visita, así que el sello por visita reparte justo. Un cliente que se toma un café y otro que se toma un café con tostada están más o menos igual, y ninguno de los dos siente que el otro sale ganando. Por eso aquí los sellos funcionan mejor que los puntos, que están pensados para cuando el importe cambia mucho de una vez a otra.
El cliente se la saca solo
Escanea el cartel del mostrador con la cámara mientras espera. Sin descargar nada y sin crear cuenta, así que no tienes que explicar nada ni parar la cola.
En Apple Wallet y Google Wallet
La tarjeta se guarda donde el cliente lleva sus entradas y su tarjeta de embarque. Ahí no se pierde, y esos monederos ya vienen instalados en cualquier móvil.
Sellar son cinco segundos
Escaneas el QR de su tarjeta desde tu móvil o tablet. No hace falta comprar nada ni tocar tu caja.
Sabes quién ha dejado de venir
El papel no te dice nada. Aquí ves cuántos clientes tienen tarjeta, cuántos la completan y quién lleva semanas sin aparecer.
Cuántos sellos poner y qué regalar
En una cafetería, entre 8 y 10 sellos. La regla que hay detrás es que cuanto más espaciadas sean las visitas, menos sellos: la recompensa tiene que verse cerca desde el principio, o el cliente abandona a mitad. Con visitas de varias veces por semana, eso son 8 o 10 cafés.
Sobre la recompensa, el producto entero gana al descuento. Un café gratis te cuesta lo que te cuesta hacerlo, bastante menos de lo que marca la carta, y el cliente lo percibe por el precio de la carta. Un 10% de descuento, en cambio, le enseña que tu precio real es otro, y el día que dejes de hacerlo desaparece el motivo para volver.
Lo desarrollamos entero en qué recompensa poner en tu tarjeta y en tarjeta de fidelización frente a descuentos.
¿Prefieres que te lo digamos nosotros? Cuatro preguntas sobre tu negocio y te decimos cuántos sellos poner y qué recompensa encaja.
Ver qué me encajaCómo funciona en tu cafetería
- 1
Creas tu tarjeta
Eliges cuántos sellos hacen falta y qué se lleva el cliente. Le pones tu logo y tus colores. Menos de cinco minutos.
- 2
Pones el QR en el mostrador
Lo imprimes desde el panel o lo enseñas desde el móvil. Los clientes lo escanean solos mientras esperan su pedido.
- 3
Sumas el sello en cada visita
Escaneas el QR de su tarjeta desde la app y el sello queda puesto al instante. El cliente ve cuánto le falta.
- 4
Canjea su café
Al completarla, te la enseña y se lleva la recompensa. La tarjeta se reinicia y vuelve a empezar.
El cliente que deja de venir sin decir nada
En una cafetería casi nadie se va enfadado. Cambia de turno, se muda, empieza a teletrabajar, y un día te das cuenta de que hace un mes que no le ves. Con el papel no hay nada que hacer, porque ni siquiera sabes que ha pasado.
Con la tarjeta en el móvil sí lo ves, y además tienes por dónde llamarle: un aviso a su tarjeta recordándole que le quedan dos sellos para su café. No necesitas su teléfono ni su correo, porque el canal es la propia tarjeta que él guardó.
¿Cuánto cuesta?
El primer mes es gratis y no hace falta meter tarjeta. Para una cafetería con un solo local, el plan de entrada llega de sobra. Puedes verlo todo en planes y precios.
Para hacerte una idea de si compensa: con el ticket de una cafetería, basta con que la tarjeta te traiga unas pocas visitas extra al mes para cubrir la cuota. A partir de ahí, todo lo que venga es ganancia.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos sellos debería pedir en una cafetería?
Entre 8 y 10. La regla es que cuanto más espaciadas sean las visitas, menos sellos: con visitas de varias veces por semana, eso son 8 o 10 cafés. Con muchos más, el cliente hace la cuenta, ve que le quedan meses y deja la tarjeta a medias.
¿Retrasa la cola de la mañana?
No. Poner un sello son menos de cinco segundos: escaneas el QR de su tarjeta desde tu móvil o tablet. Y la primera vez, el cliente coge la tarjeta él solo escaneando el cartel mientras espera su café, sin que tengas que atenderle.
¿Mis clientes tienen que descargar una app?
No. Escanean tu QR con la cámara del móvil y la tarjeta se guarda en Apple Wallet o Google Wallet, que ya vienen en el teléfono. Sin descargas, sin cuenta y sin contraseña.
¿Y si el cliente cambia de móvil o borra la tarjeta?
Vuelve a escanear el QR del mostrador y la recupera. Los sellos no viven en su teléfono, están guardados en su tarjeta, así que no pierde lo que llevaba acumulado.
¿Puedo avisar a un cliente que lleva semanas sin venir?
Sí, con los avisos a la tarjeta, disponibles en el plan Pro. Ves quién lleva tiempo sin sellar y le llega un mensaje a la tarjeta que tiene guardada, sin necesidad de su teléfono ni su correo.
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Sin permanencia. Y si te atascas, hablas con una persona.
