Panaderías y pastelerías
La tarjeta de sellos de tu panadería, en el móvil del cliente
La clientela del barrio ya viene cada mañana. La tarjeta le da un motivo para no cambiarse a la que abrió en la otra acera, y a ti te quita el papel que se pierde antes de llenarse.
Así quedaría la tuya
Un ejemplo de cómo se vería en el móvil de tu cliente. Tú eliges el logo, los colores, el icono del sello, cuántos hacen falta y qué se lleva al completarla.
La panadería vive de la costumbre, y la costumbre se rompe fácil
Casi nadie elige panadería cada día. Se elige una vez y luego se repite sin pensar, que es la mejor posición en la que puede estar un negocio. El problema es que esa costumbre no se rompe por un enfado: se rompe porque abren una nueva de camino al trabajo, porque un día había cola y probaron otra, o porque cambiaron de horario.
Una tarjeta de sellos mete un motivo pequeño pero constante para no cambiar. El cliente que lleva siete sellos no prueba la de enfrente esta semana, y en ese tiempo la costumbre se vuelve a asentar.
El cliente se la saca solo
Escanea el cartel del mostrador con la cámara mientras espera. Sin descargar nada y sin crear cuenta, así que no paras la cola de las nueve.
En Apple Wallet y Google Wallet
Se guarda donde lleva sus entradas y su tarjeta de embarque. Ahí no se pierde, y esos monederos ya vienen en cualquier móvil.
Sellar son cinco segundos
Escaneas el QR de su tarjeta desde tu móvil o tablet. Ni hardware nuevo ni tocar tu caja.
Ves quién ha dejado de venir
El papel no te dice nada. Aquí ves cuántos clientes la tienen, cuántos la completan y quién lleva semanas sin aparecer.
Cuántos sellos poner y qué regalar
Entre 8 y 10 sellos. La regla que hay detrás es que cuanto más espaciadas sean las visitas, menos sellos. Con clientela diaria puedes irte a 10 sin que la recompensa parezca lejana.
Sobre la recompensa, el producto entero gana al descuento. Un desayuno, un croissant o una barra te cuestan lo que te cuesta hacerlos, bastante menos de lo que marca el precio, y el cliente los percibe por lo que marca el precio. Un 10% de descuento, en cambio, le enseña que tu precio real es otro.
Lo desarrollamos entero en qué recompensa poner en tu tarjeta.
¿Prefieres que te lo digamos nosotros? Cuatro preguntas sobre tu negocio y te decimos cuántos sellos poner y qué recompensa encaja.
Ver qué me encajaCómo funciona en tu panadería
- 1
Creas tu tarjeta
Eliges cuántos sellos hacen falta y qué se lleva el cliente. Le pones tu logo y tus colores. Menos de cinco minutos.
- 2
Pones el QR en el mostrador
Lo imprimes desde el panel o lo enseñas desde el móvil. Los clientes lo escanean solos mientras esperan.
- 3
Sumas el sello en cada visita
Escaneas el QR de su tarjeta desde la app y el sello queda puesto al instante. El cliente ve cuánto le falta.
- 4
Canjea su recompensa
Al completarla, te la enseña y se lleva la recompensa. La tarjeta se reinicia y vuelve a empezar.
¿Cuánto cuesta?
El primer mes es gratis y no hace falta meter tarjeta. Para una panadería con un solo local, el plan de entrada llega de sobra. Lo tienes todo en planes y precios.
Con el ticket de una panadería basta con unas pocas visitas extra al mes para cubrir la cuota. Y a diferencia de las tarjetas de papel, no hay que volver a encargarlas cada temporada.
Preguntas frecuentes
¿Un sello por visita o por importe?
En una panadería de barrio, por visita. La barra de pan de cada mañana y la compra del sábado no son lo mismo, pero la diferencia no da para complicarse: el cliente entiende un sello por visita sin que nadie se lo explique. Si vendes mucha tarta de encargo y el ticket se dispara en algunas compras, ahí sí compensa mirar la tarjeta de puntos.
¿Cuántos sellos debería pedir?
Entre 8 y 10. La regla es que cuanto más espaciadas sean las visitas, menos sellos. En una panadería con clientela diaria eso llega enseguida, así que puedes irte a 10 sin que la recompensa parezca lejana.
¿Retrasa la cola de la mañana?
No. Poner un sello son menos de cinco segundos, y la primera vez el cliente coge la tarjeta él solo escaneando el cartel del mostrador mientras espera, sin que tengas que atenderle.
¿Mis clientes tienen que descargar una app?
No. Escanean tu QR con la cámara del móvil y la tarjeta se guarda en Apple Wallet o Google Wallet, que ya vienen en el teléfono. Sin descargas, sin cuenta y sin contraseña.
¿Funciona con clientes mayores?
Con quien lleve un móvil con cámara, sí, y no hay que instalar ni registrar nada: se apunta el QR y ya está. Para quien no use móvil, la tarjeta digital no le sirve, igual que no le sirve pagar con el reloj. Nada impide que convivan un tiempo con las tarjetas de papel que ya tengas impresas.
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