Cómo elegir una app de tarjeta de fidelidad para tu negocio

Buscas una app para fidelizar clientes y en media hora tienes tres webs abiertas, cada una con su lista de funciones: SMS, correos de cumpleaños, reseñas de Google, campañas. La que tiene más filas marcadas parece la mejor.

Pero ninguna de esas filas te dice si tus clientes van a volver. Eso depende de cosas que casi nunca salen en la lista.

Esto va de cómo elegir una app de tarjeta de fidelidad con cuatro preguntas, y de cómo probarla antes de pagar.

Por qué la lista de funciones no te dice nada

Imagina a Sara, que tiene un bubble tea y quiere que los clientes del verano sigan viniendo en invierno. Compara tres apps y se inclina por la que manda SMS y felicita los cumpleaños.

En un estudio que hemos hecho durante un año con 15 negocios, el 45% de las tarjetas no se vuelve a usar después del primer día. Y eso con una tarjeta que no pide nada al cliente. Ese cliente no ha llegado a recibir ningún SMS ni ningún correo: se perdió antes.

Lo que decide si funciona pasa en la cola, el primer día y la segunda visita. Ahí van las cuatro preguntas.

1. Qué le pide al cliente el primer día

Es la pregunta que más pesa. Si para guardarse la tarjeta hay que descargar una app, crear una cuenta o rellenar nombre, teléfono y correo, el que tiene prisa dice "luego". Y luego no lo hace.

Sara lo prueba con su móvil: con una de las tres tiene que dar su correo y confirmar un código. Con la cola de un sábado, eso no lo hace nadie. Lo contamos entero en el post de la tarjeta de sellos digital sin app.

Lo que buscas: que el cliente escanee un QR y la tarjeta se quede guardada en su móvil, sin dar ningún dato.

2. Quién pone el sello cuando hay cola

La segunda pregunta es para tu equipo. Si el sello solo se puede poner desde el móvil del dueño, el día que el dueño está preparando bebidas no se pone.

Lo que buscas: que se pueda sellar desde un móvil del negocio que se queda junto a la caja, sin que nadie instale nada en su teléfono personal, sin tocar el TPV y con varios sellos en un solo escaneo si alguien pide tres bebidas. Lo explicamos en cómo usar la tarjeta de fidelización en hora punta.

3. Si puedes ver quién ha vuelto

Sin números no sabes si la tarjeta funciona o solo la tienes puesta. Y no hace falta un informe largo: tres datos bastan.

Lo que buscas: cuántos clientes se han guardado la tarjeta, cuántos han vuelto y cuántos llevan tiempo sin venir. Sara quiere saber si los del verano siguen viniendo en noviembre, y eso solo se ve si la app lo enseña.

4. Qué te ata si no funciona

La última pregunta es la del dinero. Muchos dueños no tienen miedo al precio, sino a quedarse pagando algo que no usan.

Lo que buscas: sin permanencia, sin coste de alta y una cuota que no suba con cada cliente que se guarda la tarjeta. Si la app cobra por tarjeta activa, cuanto mejor te vaya, más pagas.

Cómo probarla antes de pagar

Casi todas tienen una prueba gratis, de dos semanas a un mes. Úsala así:

  1. Guárdate tú la tarjeta, como si fueras un cliente. Si te pide datos o una descarga, ya tienes la respuesta a la primera pregunta.
  2. Que selle quien cobra, un día con gente, desde el móvil del negocio.
  3. A las dos semanas, mira los números. Cuántos se la guardaron y cuántos han vuelto. Si la app no te lo dice, también es una respuesta.
  4. Lee las condiciones antes de que acabe la prueba: permanencia y qué pasa si pasas de cierto número de clientes.

Si quieres verlas una al lado de otra, en las mejores apps de tarjeta de fidelidad están veintitrés, fila a fila: precio, prueba gratis, qué le piden al cliente y cómo se pone el sello. Y si aún no tienes claro cómo funcionan por dentro, empieza por la guía de tarjetas de fidelización digitales.

La que se usa

Sara acabó eligiendo la que se guardaba en un escaneo y sellaba desde el móvil de la caja. Tenía menos filas marcadas.

La mejor app para fidelizar clientes no es la que más cosas hace. Es la que tu cliente se guarda en la cola y tu equipo usa con prisa.

Crea tu tarjeta y empieza a sellar hoy

Sin permanencia. Y si te atascas, hablas con una persona.