Cómo cambiar la tarjeta de sellos de papel por una digital

Lo que frena a casi todos los que quieren pasar a una tarjeta de fidelidad digital no es la tarjeta nueva. Es el cliente que lleva siete sellos de diez en la de papel y no quieres que piense que los ha perdido.

Esa tarjeta a medias no es un problema para el cambio. Es lo que mejor te sirve para hacerlo.

Esto va de cómo cambiar la tarjeta de sellos de papel por una digital en una semana, sin que nadie pierda nada.

El cliente con la tarjeta a medias es el que antes se cambia

Imagina a Rosa, que tiene una panadería y lleva dos años con tarjetas de papel: diez sellos y un pan de masa madre gratis. Tiene unas trescientas repartidas. Unas casi vacías, otras a punto de completarse, y muchas olvidadas en algún cajón.

El cliente que lleva un sello no pierde nada si se cambia, pero tampoco gana. El que lleva siete sí: si le dices "te paso tus siete sellos al móvil", dice que sí en el momento, porque el premio está cerca y ya no se le va a olvidar la tarjeta en casa.

Por eso una tarjeta que no empieza vacía se completa más, y lo contamos en el post de regalar los dos primeros sellos. Con el cambio pasa lo mismo: el que se pasa con siete sellos empieza la digital casi terminada.

El día del cambio

Rosa pone el cartel con el QR junto a la caja y ese día deja de dar tarjetas de papel. Cuando un cliente saca la suya, son dos pasos:

  1. El cliente escanea el QR del cartel y se guarda la tarjeta en el móvil. No descarga nada ni da ningún dato.
  2. Rosa escanea la tarjeta del cliente y le pone sus sellos. Si llevaba siete y hoy compra, le pone los que falten hasta tener ocho, en un solo escaneo.

A partir de ahí, se usa la digital.

Para que la cuenta sea directa, la tarjeta digital tiene que pedir los mismos sellos y dar el mismo premio que la de papel. Si cambias las dos cosas a la vez, el cliente no sabe en qué punto está.

Qué pasa con los que no la traen

Muchos no llevan la tarjeta de papel encima. Esos se guardan la digital igual, ese mismo día, y cuando traigan la de papel se les suman sus sellos.

Para que no se alargue para siempre, Rosa pone una fecha: hasta final de mes acepta las de papel. Lo dice al cobrar, "si tienes la de papel, tráela antes de fin de mes y te paso los sellos", y está escrito en el cartel. Pasada la fecha, la de papel ya no vale.

El que nunca tuvo la de papel

Los clientes nuevos, o los que habían perdido la suya, empiezan de cero con la digital. Si quieres que no empiece vacía, la tarjeta puede darle uno o dos sellos al guardarla.

Así nadie sale peor que con la de papel: el que la tenía conserva sus sellos y el que no, empieza con algo.

Qué hacer mañana

  1. Crea la tarjeta digital con los mismos sellos y el mismo premio que la de papel. Con FIU se hace en unos minutos.
  2. Pon el QR junto a la caja y deja de dar tarjetas de papel ese día.
  3. Elige la fecha hasta la que aceptas las de papel, y dila al cobrar.
  4. A cada uno que traiga la de papel: se guarda la digital y se le ponen sus sellos en un escaneo.

Si quieres saber qué cambia después, en la guía de tarjetas de fidelización digitales está cómo funcionan por dentro.

Los primeros clientes de la digital

Rosa pensaba que el cambio iba a ser explicarle a trescientas personas que su tarjeta ya no valía. Fue pasarles los sellos.

Las tarjetas de papel a medias no frenan el cambio. Son los primeros clientes de la digital.

Crea tu tarjeta y empieza a sellar hoy

Sin permanencia. Y si te atascas, hablas con una persona.